¿Y si algunas de las historias que repites no empezaron contigo?

Relaciones, conflictos, formas de reaccionar o situaciones que parecen repetirse generación tras generación.

El Karma Familiar es una forma de observar esas dinámicas, comprender de dónde vienen y trabajar sobre aquello que hoy sigue influyendo en tu vida.

A veces cambia la persona, pero la

historia se parece demasiado

Hay situaciones que, aunque cambien los años o las personas, parecen volver a aparecer dentro de una familia.

“Siempre termino ocupándome de todos.”


“Con mis padres, hermanos o hijos siempre volvemos al mismo punto.”


“Cambio de relación, pero acabo viviendo conflictos muy parecidos.”


“En mi familia se repiten silencios, distancias, sacrificios, miedos o formas de relacionarnos que nadie parece saber cómo cambiar.”


No significa que todo lo que vivimos proceda de nuestra familia. Pero cuando una situación se repite, puede merecer la pena observar de dónde viene antes de intentar resolverla.

Antes de cambiar una historia, puede ser necesario comprender cómo empezó.

Cuando una situación se repite, quizá conviene mirar un poco más atrás

Una familia no empieza con nosotros.


Antes hubo otras personas, otras experiencias y otras formas de afrontar el amor, el miedo, el dinero, las pérdidas, los conflictos o las responsabilidades.

Parte de esa historia nos llega a través de lo que vemos, escuchamos y aprendemos desde pequeños. Muchas veces lo incorporamos sin darnos cuenta y terminamos reaccionando de maneras que sentimos muy nuestras, aunque puedan tener raíces anteriores.

Por eso, ante una situación que vuelve una y otra vez, podemos cambiar la pregunta:

En lugar de “¿por qué me pasa esto?”, empezar por “¿de dónde aprendí a vivirlo de esta manera?”

No se trata de buscar culpables. Se trata de comprender qué hemos recibido y qué queremos seguir llevando con nosotros.

¿Qué entendemos por Karma Familiar?

Otras son más difíciles de identificar porque se viven como algo propio:

una sensación de obligación, culpa, rechazo, sacrificio o la necesidad de ocupar un lugar que quizá no nos corresponde.

Nuestra mirada evolutiva amplía todavía más esta comprensión. Consideramos que dentro del sistema familiar existen vínculos y aprendizajes que van más allá de lo que recordamos conscientemente y que pueden formar parte del recorrido del alma.

El trabajo no consiste en juzgar ni en buscar culpables.

Consiste en hacer visible aquello que está actuando, comprender qué lugar ocupa en nuestra historia y observar qué podemos empezar a vivir de otra manera.

Desde la mirada de Constelaciones Evolutivas, llamamos Karma Familiar al conjunto de aprendizajes, vínculos, lealtades y dinámicas que se generan dentro de una familia y que pueden seguir influyendo en generaciones posteriores.

Algunas son fáciles de reconocer:

formas de educar, miedos, silencios, maneras de relacionarse con el dinero, la pareja o los hijos.


¿Cómo trabajamos una sesión de Karma Familiar?

“No venimos solo a hablar de lo que ocurre. Venimos a observar cómo se está organizando dentro de tu historia familiar.”

La sesión parte siempre de una situación concreta que hoy está presente en tu vida. A partir de ahí, observamos qué personas están implicadas y cómo se están relacionando entre sí, para comprender mejor qué está ocurriendo y desde qué lugar lo estás viviendo. Después, vamos dando forma a esa situación para poder observarla con más distancia y claridad.

El proceso, paso a paso:

1.
Partimos de lo que hoy te preocupa

Concretamos la situación que quieres comprender o mejorar.

2.
Situamos a las personas implicadas

Identificamos qué miembros de la familia forman parte de aquello que vamos a trabajar.

3.
Observamos cada relación

Vemos qué ocurre entre tú y cada una de esas personas, dónde aparecen tensiones y qué necesita ser comprendido.

4.
Empezamos por el vínculo que permite avanzar

No siempre comenzamos por la relación más difícil. Empezamos por aquella que en ese momento permite dar un primer paso.

5.
Avanzamos relación a relación

A medida que una relación encuentra una posición diferente, continuamos con las demás.

6.
Hacemos visible el sistema familiar

A través de la Constelación Evolutiva representamos la situación para observar posiciones, relaciones y movimientos con más claridad.

7.
Buscamos una nueva posición

El objetivo no es cambiar a los demás, sino comprender tu lugar dentro de la situación y encontrar una forma diferente de relacionarte con ella.

“No buscamos cambiar a tu familia. Trabajamos para que puedas comprender mejor tu lugar dentro de ella y relacionarte de una manera diferente con lo que está ocurriendo.”

Cuando cambia tu posición, también puede cambiar tu manera de relacionarte

Comprender qué está ocurriendo dentro de una relación familiar no cambia lo que ha sucedido, pero puede ayudarte a vivir esa relación desde un lugar diferente.

Poco a poco puedes empezar a:

✓ Comprender mejor lo que ocurre
Ver con más claridad por qué determinadas relaciones llegan una y otra vez al mismo punto.

✓ Reconocer tu posición
Observar qué lugar estás ocupando dentro de la situación y cómo puede estar influyendo en la relación con los demás.

✓ Relacionarte con más claridad
Entender mejor qué ocurre entre tú y las otras personas implicadas, sin necesidad de buscar culpables.

✓ Responder de otra manera
Empezar a reconocer reacciones automáticas y afrontar determinados conflictos desde una posición diferente.

✓ Tomar tus propias decisiones
Distinguir mejor lo que realmente quieres hacer de aquello que haces por obligación, miedo, culpa o presión familiar.

No se trata de romper con tu historia. Se trata de dejar de vivirla de la misma manera.

“Siempre acabo haciéndome cargo de todos.”

“Con mi familia volvemos siempre al mismo punto.”

“Me cuesta elegir sin sentir culpa.”

Puede que esta sesión tenga sentido para ti si…

¿Es para ti?

“Hay una historia que parece repetirse.”

“Siento que llevo algo que no sé si me corresponde.”

“Quiero comprender antes de seguir reaccionando igual.”

No necesitas saber de constelaciones ni tener una explicación previa.

Basta con que haya una situación que quieras comprender mejor.

¿Quién me va a acompañar y por qué puedo confiar en esta forma de trabajo?

Durante más de tres décadas, Pere Bonet ha investigado y desarrollado herramientas dentro de las Constelaciones Evolutivas para comprender patrones, vínculos y situaciones que se repiten en la vida de las personas.

Ese recorrido ha dado lugar a una forma de trabajo propia: observar lo que está ocurriendo, hacerlo visible y acompañar a la persona para que pueda comprender su lugar dentro de la situación.

En Karma Familiar, esa experiencia se aplica específicamente a las dinámicas que pueden mantenerse activas dentro del sistema familiar.

Más de 30 años observando cómo las historias personales y familiares influyen en nuestra forma de vivir

“No buscamos culpables. Buscamos comprender qué está actuando para poder relacionarnos con ello de otra manera.”

Pere Bonet
Director de Escuela de Constelaciones Evolutivas

Hay historias que se repiten. Comprenderlas puede ser el primer paso para relacionarte con ellas de otra manera.

Si hay una situación en tu vida que vuelve una y otra vez, una relación que sigue el mismo patrón o una carga familiar que sientes que todavía está presente, podemos empezar por mirar qué está ocurriendo.

La sesión de Karma Familiar es un espacio individual para observarlo, comprenderlo y trabajar sobre aquello que hoy necesita ser atendido.

Cómo se desarrolla la sesión:

Duración: entre 60 y 75 minutos.
Modalidad: presencial u online.
Material: cuaderno para anotar aquello que consideres importante.

No necesitas una preparación especial. Te recomendamos simplemente venir con calma y con disposición para hablar de la situación que quieres trabajar.

No es necesario tener todas las respuestas ni saber de antemano de dónde viene lo que te ocurre. La sesión irá ayudando a ordenar la información a medida que avanzamos.

Inversión de la sesión:

‍ ‍130 €

Testimonios:

“Me permitió ver muchas dinámicas que siempre estuvieron en mi familia pero que no veía con claridad.” -

“Pude cerrar ciclos que creía eternos. Hoy siento paz en las relaciones y más presencia en mi vida.” -

“La sesión me liberó del peso de “tener que ser o sacrificar” siempre por los demás.” -

“Me permitió ver muchas dinámicas que siempre estuvieron en mi familia pero que no veía con claridad.” - “Pude cerrar ciclos que creía eternos. Hoy siento paz en las relaciones y más presencia en mi vida.” - “La sesión me liberó del peso de “tener que ser o sacrificar” siempre por los demás.” -